Toyota trasladará la producción de la Tacoma de Tijuana a Texas: ¿qué está detrás de la decisión y qué significa para Baja California?
- Redacción El Empresarial Regional
- 7 jul
- 4 min de lectura

El Empresarial Regional | 6 de julio de 2026
Toyota Motor anunció este lunes una inversión de 3 mil 600 millones de dólares para trasladar gradualmente la producción de su camioneta mediana Tacoma desde su planta de Tijuana hacia su complejo industrial de San Antonio, Texas. La noticia, adelantada por CNBC y confirmada por la propia armadora, representa uno de los anuncios más relevantes para la industria automotriz de Norteamérica en 2026 y enciende las alertas en la economía de Baja California.
¿Qué fue lo que anunció Toyota?
La automotriz japonesa destinará esos 3 mil 600 millones de dólares a ampliar su complejo de San Antonio, donde construirá una segunda línea de ensamblaje, sumará 2.5 millones de pies cuadrados a sus instalaciones y generará alrededor de 2 mil nuevos empleos en Estados Unidos. La expansión duplicará el tamaño de esa planta hacia 2030 y elevará la inversión acumulada de Toyota en Texas a 8 mil 300 millones de dólares. El proceso será gradual y se desarrollará a lo largo de los próximos cuatro años, con la nueva operación entrando en funcionamiento en 2030.
Con este ajuste, la planta de Toyota Motor Manufacturing de Baja California (TMMBC), ubicada en Tijuana, dejará de ensamblar la Tacoma, un modelo que produjo durante más de 20 años y que la convirtió en uno de los principales centros de manufactura automotriz del estado. La producción del modelo continuará también en la planta de Guanajuato, por lo que México seguirá participando en su fabricación.
Las razones de fondo: aranceles y presión política
La decisión no ocurre en el vacío. De acuerdo con las fuentes consultadas, el traslado responde principalmente a la política arancelaria del gobierno de Estados Unidos, que ha impuesto aranceles de hasta 25% a las importaciones de vehículos, autopartes, acero y aluminio, presionando a las armadoras para que incrementen su producción en territorio estadounidense.
El propio secretario de Economía e Innovación de Baja California, Kurt Honold, confirmó que la decisión forma parte de una estrategia derivada del entorno comercial entre México y Estados Unidos, marcado por esa política arancelaria y por la presión para que las armadoras produzcan más dentro de Norteamérica. El presidente Donald Trump ha reclamado en distintos momentos a las automotrices llevar su producción a Estados Unidos y ha amenazado con imponerles aranceles si no lo hacen.
El momento del anuncio es revelador: se produjo menos de una semana después de que la administración Trump confirmara que no prorrogará el T-MEC por 16 años, optando en su lugar por revisiones anuales. La propia Toyota subrayó, en su comunicado, la importancia de una pronta resolución de los temas relacionados con el T-MEC para fortalecer la competitividad de Norteamérica.
El impacto para Tijuana: la gran incógnita
Aquí está el punto más sensible para la región. La planta de Tijuana se dedica actualmente de forma casi exclusiva a la producción de la Tacoma, con una capacidad cercana a las 166 mil unidades anuales, de las cuales el 93% se exporta a Estados Unidos y Canadá. Según distintas estimaciones, la operación da empleo directo a entre 2 mil y más de 3 mil trabajadores y depende de una red de aproximadamente 1,500 proveedores. La pérdida del modelo, sin la asignación de otro vehículo para su ensamblaje, coloca a la planta ante un reto mayúsculo para su continuidad.
Hasta el momento, Toyota no ha detallado el impacto laboral que tendrá el cambio en Baja California, ni ha anunciado el cierre de las instalaciones, ni ha precisado qué producto fabricará la planta una vez que migre la Tacoma. Esa indefinición es, precisamente, lo que genera incertidumbre entre trabajadores, proveedores y autoridades.
La postura del gobierno estatal: llamado a la calma
El secretario Kurt Honold buscó tranquilizar al sector, asegurando que el traslado se concretará hasta 2030 y que, hasta el momento, no representa una pérdida de empleos ni una disminución de las operaciones de la armadora en el estado. “No se van a perder empleos y la posición de Toyota es seguir invirtiendo”, afirmó el funcionario, quien agregó que el gobierno estatal mantiene conversaciones con la empresa para atraer proyectos de investigación y desarrollo, así como nuevas inversiones relacionadas con la electromovilidad. Honold señaló que recientemente visitó la planta de Texas para conocer los proyectos de expansión de la armadora.
Lo que está en juego para la región CaliBaja
Más allá del caso puntual de Toyota, la decisión envía una señal que la región no puede ignorar: la política arancelaria de Estados Unidos está reconfigurando el mapa de la manufactura en Norteamérica, y las plantas fronterizas que dependen de un solo modelo de exportación son las más expuestas. Baja California, con su vocación automotriz y de dispositivos médicos, tiene mucho que ganar o perder según cómo se resuelva la incertidumbre del T-MEC y cómo evolucione la guerra arancelaria.
El reto para la región es doble: por un lado, acompañar a la planta de Tijuana y a su cadena de proveedores en esta transición de cuatro años, buscando que Toyota le asigne un nuevo modelo o line de producción; y por otro, redoblar los esfuerzos para atraer las inversiones en investigación, desarrollo y electromovilidad que el propio gobierno estatal menciona como el futuro. La noticia de hoy es un recordatorio de que la competitividad de la frontera no puede darse por sentada y que la certidumbre comercial es, más que nunca, un asunto de supervivencia económica.
Fuentes: CNBC · El Universal · Reuters · El CEO · Infobaja · Diario Tijuana · En Línea BC · El Congresista · Secretaría de Economía e Innovación de BC — 6 de julio de 2026


Comentarios